Jabón artesano calmante de lavanda

jabón de lavanda

El jabón de lavanda es un básico que no debería faltar en nuestro tocador. Muy sencillo de elaborar y con unos resultados espectaculares. Este jabón tiene unas propiedades increíbles para nuestra piel, su aroma natural a lavanda es fresco y floral, lo que te aportará tranquilidad y relax. 

Entre sus propiedades destacan su efecto Antioxidante, calmante y tonificante sobre la piel. Previene el envejecimiento celular y la aparición de estrías. Además, acelera la regeneración de la piel suavizándola, nutriéndola y relajándola.

El jabón de lavanda, está indicado en el tratamiento cosmético de todo tipo de pieles que necesitan nutrición, desde las más ensibles a las más secas. 

Ingredientes:

  • 604 gr. Aceite de Oliva virgen extra
  • 79 gr. Aceite de coco
  • 225 gr. Agua mineral
  • 93 gr. sosa caústica
  • 40 gotas de Aceite esencial de lavanda
  • Flores secas de lavanda (opcional) un puñadito
  • Colorante morado (opcional)

Utensilios necesarios:

  • Guantes de goma, gafas y delantal
  • Batidora
  • 2 Recipientes de plástico o acero inoxidable
  • Cucharas de plástico o de acero inoxidable
  • Cuencos de plástico para pesar la sosa y los aceites
  • Báscula de precisión
  • Moldes para el jabón una vez elaborado

Elaboración del jabón:

El proceso de elaboración de jabón se lleva a cabo gracias a una reacción química llamada saponificación. La saponificación es la hidrólisis de grasas y aceites para producir jabón. Los aceites vegetales son triglicéridos (esteres de glicerina con ácidos grasos), y al ser tratados con una base fuerte como la sosa (NaOH) o la potasa (KOH) se saponifican, es decir se produce el jabón (sal del ácido graso) y la glicerina (glicerol).

Los ingredientes fundamentales para producir el jabón son por tanto aceites y/grasas vegetales, agua y un álcali, que puede ser sosa o potasa.

Paso 1: Mezclamos el agua y la sosa

  • Pesar el agua y la sosa de forma independiente en dos recipientes pequeños.
  • Echar la sosa sobre el agua con mucho cuidado. 

Es aconsejable hacer este paso en un lugar ventilado, pues la sosa con el agua tiene una reacción fuerte y emite gases. Esta reacción también emite calor. Por ello, es importante el uso de guantes, gafas y delantal. 

Dejar enfriar en un lugar seguro.

Paso 2: Mezclamos la parte oleosa

Mientras se enfría la sosa con el agua vamos a ir preparando la parte oleosa de la reacción.

  • Vamos a pesar el aceite de oliva en otro recipiente más grande. Debe ser caber más de 1 litro para esta fórmula. Tener siempre en cuenta el volumen total
  • Poner en un cuenco el aceite de coco y pesarlo (si estuviera sólido, poner en baño maría hasta que esté totalmente líquido) y verter en el recipiente del aceite de oliva.

Mezclar bien ambos aceites hasta que quede homogéneo.

Paso 3: Mezclamos la parte acuosa y oleosa

  • Una vez fría la solución de sosa, echarla sobre los aceites con cuidado y remover con una cuchara de plástico o de acero inoxidable. 

  • Meter la batidora y batir un rato a velocidad no demasiado rápida. Cuando está todo ligado como si fuese una mahonesa, añadimos el aceite esencial de lavanda  y removemos con la cuchara. Si queremos que haya flores por dentro del jabón hay que echar un puñadito y remover con la cuchara ahora. Si vamos a añadirle colorante al jabón, sería también este el momento.

Paso 4: verter el jabón en los moldes

  • Verter el jabón en los moldes elegidos, y si queremos que las flores de lavanda queden por encima, es ahora cuando hay que echarlo. Si dispones de moldes de silicona, podemos echar unas pocas flores al fondo, luego echamos el jabón, y cuando desmoldemos quedará arriba (queda muy bonito).

Paso 5: Desmoldar el jabón

  1. Si hemos puesto moldes de brik de leche, al día siguiente se comprueba si se ha endurecido, si es así se puede desmoldar cortando el molde con mucho cuidado con un cuter. Si está poco duro, se sacaría del molde al día siguente. 

  2. Ahora tenemos que cortar las pastillas y dejarlas separadas en una bandeja durante un mes (hasta que no pase un mes no se puede usar ya que continua la sosa la reacción del jabón).

  3. Si hemos utilizado moldes de silicona, hay que dejar mucho más tiempo en el molde. Ir mirando hasta que se haya endurecido, puede ser una semana o más. Igualmente se dejan las pastillas en una bandeja separadas hasta que pase un mes.

  4. A partir del mes, se puede usar para la ducha, para lavarse las manos…… No haría falta utilizar crema, pues la piel no se reseca y queda suave e hidratada.

A tener en cuenta.....

La fórmula del jabón que os hemos enseñado tiene un sobregrasado del 5%, es decir, una vez que ha reaccionado el aceite con la sosa, nos sobra un poquito de aceite, para dejar la piel suave. Gracias a ello, no es necesario echarse después de usar este jabón crema hidratante, pues nuestras manos quedarán ultra suaves.

Antes de ponerte a elaborar este fantástico jabón debes tener en cuenta algunas cuestiones:

  • No usar nunca recipientes o cucharas de de aluminio, pues reacciona con la sosa y puede perforarse.
  • Nuestros moldes favoritos para el jabón una vez hecha la fórmula son los de silicona, pues permiten darles unas formas muy bonitas y además, son muy fáciles de desmoldar. Pero, si no dispones de estos moldes, también puedes utilizar envases de brik de leche o zumo bien limpios usin la parte superior del envase.
  • La cantidad del Aceite esencial de lavanda dependerá de la calidad del aceite que emplees, ya que uno de una mala calidad no dará la misma fragancia, por lo que tendrás que añadir más cantidad para conseguir el mismo efecto. Siempre recomendamos utilizar un aceite esencial 100% puro y natural.

Resultado final

¿Te gusta el tema de los jabones caseros? ¿Quieres aprender más sobre ellos y sobre cómo elaborarlos en mayor profundidad? 

Si ese es tu caso, te recomiendo estos libros te ayudaran a hacerte una expert@ y podrás elaborar tus propios jabones de forma sencilla y práctica.