Jabón artesano de avena y mandarina

El jabón de avena es también un básico que no debería faltar en nuestro tocador. Nos ayuda a hidratar la piel gracias a su fórmula suave, además de dejarla hidratada y nutrida. 

La avena tiene efecto emoliente y suavizante, de ahí que este jabón destaque por su acción hidratante. Por su parte, el aceite esencial de mandarina desprende un olor suave y es calmante,  revitalizante y tonificante.

Entre sus propiedades destaca su efecto regulador de los niveles de grasa, lo que le hace ideal para pieles con tendencia grasa o acnéicas y para pieles mixtas.

El jabón de avena, está indicado especialmente en el tratamiento cosmético de  pieles grasas. También para pieles sensibles y delicadas, ya que la avena ayuda a calmar la piel y aliviar la irritación.

Ingredientes:

  • Aceite de Oliva virgen extra
  • Aceite de coco
  • Agua
  • sosa caústica
  • Aceite esencial de mandarina
  • Copos de avena

Utensilios necesarios:

  • Batidora
  • Cuencos y boles de plástico
  • Cucharas de plástico o madera
  • Báscula de precisión

Elaboración del jabón:

El proceso de elaboración de jabón se lleva a cabo gracias a una reacción química llamada saponificación. Los ingredientes fundamentales para producir el jabón son aceites y/grasas vegetales, agua y un álcali, que puede ser sosa o potasa.

En el caso este jabón, la avena tiene una doble función, ya que le confiere al jabón todas sus propiedades emolientes y suavizantes, a la vez que realiza un suave peeling que revitaliza y devuelve todo el esplendor natural a la piel. 

Paso 1: Mezclamos el agua y la sosa

  • Pesar el agua y la sosa de forma independiente en dos recipientes pequeños.
  • Echar la sosa sobre el agua con mucho cuidado. 

Es aconsejable hacer este paso en un lugar ventilado, pues la sosa con el agua tiene una reacción fuerte y emite gases. Esta reacción también emite calor. Por ello, es importante el uso de guantes, gafas y delantal. 

Dejar enfriar en un lugar seguro.

Paso 2: Mezclamos la parte oleosa

Mientras se enfría la sosa con el agua vamos a ir preparando la parte oleosa de la reacción.

  • Vamos a pesar el aceite de oliva en otro recipiente más grande. Debe ser caber más de 1 litro para esta fórmula. Tener siempre en cuenta el volumen total
  • Poner en un cuenco el aceite de coco y pesarlo (si estuviera sólido, poner en baño maría hasta que esté totalmente líquido) y verter en el recipiente del aceite de oliva.

Mezclar bien ambos aceites hasta que quede homogéneo.

Paso 3: Mezclamos la parte acuosa y oleosa

  • Una vez fría la solución de sosa, echarla sobre los aceites con cuidado y remover con una cuchara de plástico o de acero inoxidable. 

  • Meter la batidora y batir un rato a velocidad no demasiado rápida. Cuando está todo ligado como si fuese una mahonesa, añadimos el aceite esencial de lavanda  y removemos con la cuchara. Si queremos que haya flores por dentro del jabón hay que echar un puñadito y remover con la cuchara ahora. Si vamos a añadirle colorante al jabón, sería también este el momento.

Paso 4: verter el jabón en los moldes

  • Verter el jabón en los moldes elegidos, y si queremos que las flores de lavanda queden por encima, es ahora cuando hay que echarlo. Si dispones de moldes de silicona, podemos echar unas pocas flores al fondo, luego echamos el jabón, y cuando desmoldemos quedará arriba (queda muy bonito).

Paso 5: Desmoldar el jabón

  1. Si hemos puesto moldes de brik de leche, al día siguiente se comprueba si se ha endurecido, si es así se puede desmoldar cortando el molde con mucho cuidado con un cuter. Si está poco duro, se sacaría del molde al día siguente. 

  2. Ahora tenemos que cortar las pastillas y dejarlas separadas en una bandeja durante un mes (hasta que no pase un mes no se puede usar ya que continua la sosa la reacción del jabón).

  3. Si hemos utilizado moldes de silicona, hay que dejar mucho más tiempo en el molde. Ir mirando hasta que se haya endurecido, puede ser una semana o más. Igualmente se dejan las pastillas en una bandeja separadas hasta que pase un mes.

  4. A partir del mes, se puede usar para la ducha, para lavarse las manos…… No haría falta utilizar crema, pues la piel no se reseca y queda suave e hidratada.